Realizada la Travesía BTT de los Pirineos en solitario

viernes, 7 julio 2006 Oscar Catalán Martínez

Collado en el Pirineo Aragonés

Más de mil quilómetros recorridos por los caminos y senderos del Pirineo, la imponente cadena montañosa que separa España de Francia, convirtieron esta travesía en una durísima prueba a superar etapa tras etapa, sin descanso y sin asistencia.

El aventurero, Oscar Catalán, miembro del Cuerpo de Bomberos de la ciudad de Valencia, realizó la totalidad del recorrido (1.035 km.) en solitario, atravesando las montañas pirenaicas de este a oeste, hasta una altura máxima de 2250 metros, desde el mar Mediterráneo hasta el Cantábrico.

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Mapa del recorrido total

Fueron necesarias un total de 16 etapas, en las cuales pasaba muchas horas sin recorrer territorios habitados, circulando por caminos y senderos que se encontraban en mal estado, requiriendo una conducción muy técnica y conservadora. Las jornadas fueron especialmente duras cuando para “desayunar” el ciclista tenía 1.900 metros de desnivel positivo por caminos realmente malos. Esto podía llegar a suponer cuatro horas seguidas de subida sin tregua.

El hecho de que la ruta no se encuentre señalizada en ningún tramo hizo necesaria una lectura muy precisa de los planos, especialmente en las zonas de senderos poco marcados, cruces, y en los días de poca visibilidad (niebla).

Tramo de sendero entre hayas (Navarra)
Tramo de sendero entre hayas (Navarra)

La duración de las jornadas (hasta 7 horas de bici y 9 de etapa), el hecho de carecer de ropa de repuesto o abrigo, o la falta de comida “de verdad” durante el día, hacían deteriorarse, etapa tras etapa, el estado físico del montañero, que notaba la disminución del rendimiento con el paso de los días.

Interminable descenso en la Serra del Cadí­ (Cataluña)
Interminable descenso en la Serra del Cadí (Cataluña)

A través de la ruta, se descubren multitud de pueblos abandonados, antaño importantes núcleos de población, que contaban con grandes infraestructuras urbanas (como el caso de Sasa, con 23 pozos de agua potable y calles empedradas) donde uno tiene que apartar, literalmente, a las vacas para poder encontrar el sendero entre la vegetación.

El pueblo abandonado de Sasa, antaño importante núcleo de población
El pueblo abandonado de Sasa, antaño importante núcleo de población

La soledad marcó el recorrido, eso sí, salpicada de paradas esporádicas en las que charlar con los lugareños y aprender un poco más de ese medio maravilloso que es la alta montaña, y como no, para “robar” esas impresionantes imágenes en forma de fotografía. La época del año (fuera de temporada turística) y el salir a la montaña entre semana propició que fuesen muy pocos los contactos con montañeros o ciclistas por el camino: días enteros sin ver a nadie.

El mal estado de los caminos obligaba a andar en algunos lugares
El mal estado de los caminos obligaba a andar en algunos lugares

Multitud de especies, tanto animales como vegetales, acompañan al ciclista en su recorrido, algunas sospechosamente amigas, como el caso del quebrantahuesos que volaba en círculo por encima del aventurero, quizás llamado por la curiosidad de ver a alguien en su tranquilo territorio, o tal vez, buscando algo que comer

La primavera se deja sentir a orillas del caminoQuebrantahuesos en la primera etapa del Pirineo Aragones

A la izquierda, la primavera se deja sentir a orillas del camino. A la derecha, el quebrantahuesos en la primera etapa del Pirineo Aragonés

La hospitalidad de los lugareños fue otro de los puntos positivos a recordar. Sorprendidos por el hecho de realizar la travesía entera, en solitario y por la ausencia de equipaje, el trato era sumamente esmerado y los menús, que en algún caso formaban parte de la misma cena de la familia, exquisitos.

Caballos salvajes pastando en la Vall Fosca (Pirineo Catalan)
Caballos salvajes pastando en la Vall Fosca (Pirineo Catalán)

Vacas, caballos, ovejas, cabras, gamos, ardillas, buitres, milanos, etc. Todos ellos silenciosos compañeros de viaje que con mirada de sorpresa acogían al extraño en su territorio y daban vida, aunque no humana, a un paisaje, de otra forma demasiado solitario.

Mar de nubes. Primera vista del Cantabrico
Mar de nubes. Primera vista del Cantábrico

Al final, el esfuerzo tuvo su recompensa, y tras haber pedaleado más de tres horas bajo una lluvia torrencial y otras dos más sobre un mar de fango, calado hasta los huesos y con barro “en los cojinetes” el Cantábrico se dejó ver tras un espeso mar de nubes. Era el final de un objetivo perseguido durante años. La travesía de los Pirineos había concluido.

Faro Higuer (Hondarribia). Final de la travesia: km. 1.035
Faro Higuer (Hondarribia). Final de la travesía: km. 1.035

Proyección Audiovisual

El próximo 9 de agosto a las 20:30 horas se realizará una proyección audiovisual titulada “Transpirenaica BTT 2006 en solitario” en el Auditorio Municipal de Ayora (con fotografías, música y comentarios de la travesía). La entrada es gratuita.

Agradecimientos:
Bomberos del Ayuntamiento de Valencia
Valledeayora.com (Emilio Carpio)
Zacarías Alves
Cicles AB
Vicente Mejías (Masajista)
Bomberos de Irún (País Vasco)



Autor: Oscar Catalán Martínez

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